La marihuana insurgente – los nuevos viernes

Hablábamos con Gonzalo en su post Marihuana legal: la nueva droga insurgente acerca de la iniciativa gubernamental por la legalización de la marihuana en Uruguay.

El estado de la cuestión. Legalización de la comercialización estatal.

Como breve update tenemos esta joya que extraigo de La Diaria. Dice Mujica:

Respecto de la aplicación de la eventual ley, para el mandatario es necesario “tener identificado al que consume”

Ay ay ay. Esto es parte de la forma de pensar de un montón de personas, no solo de Mujica vamos, sino de una (gran) parte de la izquierda, para la cual cualquier aspecto de la vida ‘está bien’ si interviene el Estado. Es la versión light y a la uruguaya de las distopias de Orwell, ‘El Gran Hermano Criollo’. Alguien, y solo diremos que es ‘alguien’, sin nombre, me decía con sorna y enojo: “Ni loco voy a comprarle al Pepe un porro y decirle: me llamo fulano de tal, vivo en tal lado. Y que quiere?, que además después vaya a devolverle ‘la punta’?” (Aclaración para lectores foráneos: la punta se le llama a algo así como lo último que queda de un porro)

Pero el pepe sigue:

Si te vendo 20 cigarros, te tengo controlado para que esos cigarros no vayan a Brasil. Tenemos que tener todas esas piolas atadas, pero puede haber mejores ideas que la nuestra.

La justificación no es de recibo. Si el Estado no quiere que se vayan para Brasil para algo (más que joder que es lo que habitualmente hacen) están los controles de aduanas. Y, por cierto, siguiendo la línea de Pepe, uno imagina que el ciudadano que compra un porro ‘registrandose’, quedaría en una lista en la cual una vez llegado a la aduana saltaría una  especie de alarma o aviso de que ha comprado marihuana. Momento en el cual ese ciudadano probablemente sea sujeto a una serie de molestias, demoras e inconvenientes que fastidiarían y preocuparían a cualquiera, y sería tratado aparte como una especie de potencial contrabandista. Y así lo que habría sería en primer lugar en vez de una presunción de inocencia, una de culpabilidad.

Que lindo todo.

Con un proyecto como este, sencillamente, no se acabaría con el narcotráfico en absoluto. Porque cualquier consumidor de marihuana “con dos dedos de frente” no dejaría sus datos en poder del Estado para complicarse la vida. Como decía esa persona: “Ni loco voy a comprarle al Pepe un porro“. Y en cambio se aumentarían los controles sobre lo que personas adultas hacen o dejan de hacer con su vida. Por algo que, de hecho, ahora mismo no es ilegal: el consumo de estupefacientes. Lo ilegal es la comercialización

On the other hand

Desde lugares que a algunos les parecerán menos pensados existen ideas y proyectos mucho más libertarios, sanos y razonables: nada más y nada menos que el de Luis Lacalle Pou, que además reconocer haber consumido de jóven marihuana.  (Sí, el hijo del ex presidente blanco y liberal, oh que horror! – bueno… y católico también, pero en eso es igual a Tabaré -) Consumo que seguro muchos más de sus colegas han incurrido pero por supuesto no dicen aunque pretenden que la gente se registre! En que país estamos…

Con estas cosas, al decir de Versvs, efectivamente resulta que “los agostos son los nuevos septiembres” y que entre “tanta progresía reaccionaria de corte cuasi-stalinista, va a ser verdad que los jueves son los nuevos viernes y que ser conservador (al menos lo que desde muchos ámbitos se tilda de conservador) es revolucionario.”

(Esta última caracterización suya llena de estilo e ingenio hablan por cierto de un Versvs literario que es un placer leer, y, cuando podemos, escuchar. Aprovechen la ocasión y visitenlo, que su blog cumplió siete años)

Anexo al post orginal: proyecto de ley, fuente presidencia.gub.uy:
Verán trece hojas un pdf lleno preambulos e historias, y media carilla de específicamente el proyecto de ley remitido al parlamento, que dice solo y estrictamente solo un reflejo de lo antes mencionado, un empacho de control:

el Estado asumirá el control y la regulación de las actividades de importación, adquisición a cualquier titulo,almacenamiento, comercialización y distribución de marihuana o sus derivados, en los términos y condiciones que al respecto fije la reglamentación.

Y ya que estamos porque no agregan que solo los funcionarios públicos o cargos políticos  podrán fumarla? Digo, ya que de todo se encarga el Estado.
Ni una palabra del autocultivo, ni de la posibilidad de comercialización por parte de los privados. Esto, así, va mal…

Kafka y Orwell se dan cita en el Uruguay en el bar de la izquierda más atrasada de la historia. La de los sueños trasnochados y que esconde a ojos de los encandilados algo que parece ser de todos pero en realidad es de unos pocos: el Estado

El estado se conjuga siempre en una 3° persona plural: ellos
Y nunca descentraliza el poder en vos y yo. Salvo que hallamos dejado esta vereda de simples transeuntes para volar por las rosas (y ahora verdes) nubes de algodón en donde flotan estos hacedores de leyes; nubes que desde abajo en cambio vemos negras, cargadas de tormentas.

 

19 comments

  1. absinthe

    che, un comentario muy puntual. Estoy de acuerdo con el 95% de las cosas que planteas, y me horrorizan mas o menos las mismas cosas. Lo que me resulta, en un segundo nivel, a la vez indignante y gracioso, es que el proyecto de ley tiene un solo artículo que es ese que transcribís vos y, que, en los hechos, no dice nada.

    O sea, despues de toda la polvareda levantada sobre el asunto y todas las especulaciones de todo tipo, el artículo se limita a decir que el Estado va a hacer ‘unas cosas ahí’ con la marihuana, y no dice cuando, como, donde, quien, hasta cuando, porqué, etc. Por ahi agrega dice también que el Estado “ejercerá toda otra actividad material que resulte necesaria, previa, concomitante y posterior”. O sea que el Estado también va a hacer ‘todo el resto’ que esté asociado.

    No se, son matrioshkas rusas de faltas de respeto adentro de faltas de respeto. Potencialmente Uruguay está infringiendo un montón de tratados internacionales y hay un lío político importante alrededor de esto, técnicos con opiniones distintas, consumidores indignados, no-consumidores indignados, miles de interrogantes, y al final está todo como está, vale decir, se juega todo en la reglamentación de la ley. Es una especie de gatopardismo total, de cambiar todo para no cambiar nada, se innunda la prensa y la opinión pública con esto y se saca este artículo. Para esto no se hacía nada, digo, este artículo no tiene ningún impacto a efectos prácticos en NADA. Hasta que no se reglamente la ley no va a pasar nada. Para eso mas valía la pena primero discutir mecanismos y luego escribir una ley en serio.

    Insisto, estoy de acuerdo en lo que señalas vos. La mia es una indignación de segundo orden, si se quiere.

  2. Michel Godin

    Totalmente de acuerdo! No, no es de segundo orden, es de primero también!! Es una falta de respeto indignante.
    Dicen que hicieron al artículo tan corto para que justamente se pueda dar una discusión amplia en el senado, pero con ese insultante párrafo ya la acortaron un montón. Y teniendo en cuenta los que la van a discutir tampoco me resulta mejor la perspectiva. Salvo, salvo, que se diera por fin un acuerdo interpartidario que dejara de una vez por todas por fuera a los elementos más retrogrados del espectro político (y que habitan cada partido).

    Y vuelvo a estar de acuerdo, “para esto no se hacía nada”. Humo, humo, humo, vos sabés que no se si no se les fue el tema de las manos y largaron el artículo al boleo para salir del paso. Porque tal cual que, por más preámbulos e historias que hagan, lo que efectivamente dice es de una improvisación (y peligrosidad que ya lo dije) insultante y pasmosa.

    Welcome to Uruguay.

  3. devotchka

    Debo confesar que el post me generó sensaciones ambiguas…
    Concuerdo con el núcleo duro de la argumentación –y tal vez un poco más-. La virtual cura no estaría remediando la enfermedad que diagnostica el presidente. Con este vago proyecto sobre la comercialización, distribución, producción y hasta consumo de marihuana no parecería que pueda llegar a desincentivar a los consumidores de pasta base, como él pretendería. Hablamos de peras y manzanas, o mejor, de peras y perejiles.
    Si me meto en el dilema filosófico de fondo -o de superficie-, también me preocupa la tendencia de una parte -repito una parte- del gobierno de olvidarse o relegar recursivamente la libertad individual. Coincido en que hay un grupito de orwellianos criollos obsesionados con controlarnos, monitorearnos, ¿coartarnos?, ¿cuidarnos? No, gracias.
    Ahora, no concuerdo con el tono del post, y eso que creo que la ironía forma parte mi saliva. No juzguemos al todo por un parte, me parece un tanto falaz y nos deja ahí estacionados refunfuniando de bronca y cinismo.
    Aún no se ha aprobado nada, quiero ver cómo se conjugan las fuerzas, si gana el terco resabio controlador (con tono stalinista) o si sale alguna fuerza más sensata a meter la cuchara. Ojo, están las organizaciones como Prolegal-Proderechos, ya se pronunciaron y tampoco les cabe el tonito controlador y la falta de inclusión del tema del autocultivo…
    Ah, y tampoco me parece menor que el tema esté sobre la mesa, “arena política” diría alguno, que se discuta sobre esto. El punto es que el énfasis debería estar en los derechos y no en la seguridad.
    Ah, sí, y la última: me perturba bastante que si esos son los nuevos viernes, no querría llegar al sábado -preocupante, ¿no?-… porque no sólo de porro vive el hombre.

    • Michel Godin

      Claro, es verdad, no se puede juzgar al todo por una parte, es una falacia. Lo que pasa que ahí tengo que separar y aclarar los tanto yo que baso mi opinión y cinismo en cosas que no aparecen en el post. Digamos, yendo por partes.

      Hay un tema macro que trasciende el post y que es mi desconfianza hacia el Estado como garante de derechos en este tiempo, al cual veo en cambio como un ente cada vez más coptado por diferentes grupos de interes y amigotes. En este punto soy un grandísimo afiliado a la teoría de Dahrendorf de “grupos de interes” y partidos políticos. Donde a grandes trazos, los segundos son el mascarón de proa de los primeros.

      Otra parte es la que tiene que ver con la deriva autoritaria del estado uruguayo en los últimos dos gobiernos de izquierda,que debían ser los supuestamente más ‘progresistas’. Sin embargo… a pesar de algunas virtudes como los avances en las políticas por el matrimonio igualitario por decir una, por otra parte me encuentro con un gobierno que prohibe fumar en espacios publicos, pone una estatua del papa en Bulevar Artigas, (un presidente que) veta la ley de salud reproductiva, unos señores que lanzan esta propuesta trasnochadísima de comercialización de la marihuana, y que le dan el mínimo apoyo al último plebiscito de la ley de caducidad – de hecho hasta llegan a darle para atrás!!!!! (yo recuerdo a Mujica hablar del error de sus impulsores de plantear aquel plebiscito en el mismo momento de las elecciones nacionales, cuando en ningún momento previo se dignó a hablar de la misma, y si en cambio de los pobres viejitos militares) – y en cuanto los nuevos viernes, frase acuñada por versvs (ese día de descanso y relax del trabajo), hacen cero por la Neutralidad de la Red mientras nada menos que Bordaberry larga una propuesta a favor de ella. -Y no es que el mundo esté al revés, es que la visión estatista de una parte, si ,es verdad, es un parte y no el todo de la izquierda, es tremendamente atrazada y retrograda.
      El tema es que esa parte se comporta como un elefante en un bazar y hasta las elecciones pasadas fue nada más y nada menos que la más votada jo jo jo

      Y bueno, si alguien se me acerca mucho tal vez sufra el contacto venenoso de mi saliva :)

      Mis convicciones y mis esperanzas (aunque puedan ser vanas) van por otro lado. Van por el lado de pequeñas comunidades, de trabajar en red, y de construir con la gente que valoro. Si de los sectores en verdad más progresistas viene algo bueno, bienvenido sea lo saludaré.

      Tenés toda la razón en que queda una troja de tela por cortar y hay que ver que termina pasando. Vamos a ver.
      El post sin embargo o las voces discordantes tienen que estar, es que de verdad me preocupa muchísimo como puedan derivar las cosas igual que a vos, porque sí, no solo de porro vive el hombre!!

  4. Gonzalo Martín

    Querido: es, en verdad, decepcionante. Pero creo que también debiéramos darle otra lectura. El hecho de que el debate se produzca promovido por un gobierno (en un país chiquito como Holanda, por cierto, donde también estos debates pueden producirse) es casi un soplo de aire fresco. Por supuesto, era una ingenuidad de ansiosos libertarios que un estado que, como señala Absinthe, seguramente esté violando varios tratados internacionales, se pusiera verdaderamente moderno y se planteara la cuestión en profundidad. Desde un punto de vista estratégico, cada espacio ganado para la marihuana legal, es una reducción del prohibicionismo y una posibilidad para modificar de nuevo las leyes: sin ley que legaliza, no se puede modificar el ámbito creado por la práctica. Me he puesto posibilista hoy.

    • Michel Godin

      Jeje, vaya, de verdad que te has puesto posibilista :) Pues a mi me cuesta eh, pero quizá haya que dejar espacio a la duda si, a la posibilidad de que esto engendre algo bueno en efecto. Ta, le dejo un huequito a esa luz.

      Igual…. esa parte libertaria (que es muuuy grande en mi) en este mismo momento sigue puteando :) Jajaja

      Si en algún momento finalmente hago el viaje tan planeado a la peninsula (tengo nada menos que a mi señora madre para visitar alli) tengo por lo menos dosconceptos para conversar contigo:
      “ciberutopicos” y “ansiosos libertarios”. A lo cual sumo algo así como lo que sería la piedra filosofal del hacker: como ser de parte de esos dos y ganarse el pan sin dejar esas ideas en casa. El otro día respecto a eso estaba posibilista en lo de Isabel
      Hoy me encontré a uno de los popes de twitter uruguayos hablando de el “contar historias” como la clave del marketing, y coño, que es lo que venimos diciendo (y haciendo) desde hace años casi.
      Y no se allá, pero acá, es como “oh, la gran novedad”. Claro viene el mensaje desde el mainstream y ahora se enteran… En fin. Me fui de tema

      • Gonzalo Martín

        Pues será una gran visita.
        Precisamente hoy pensaba sobre ciberuopismo y libertarianismo. Y me decía: es lo único que puedo ser, su tengo que tener una etiqueta colgada. Pero siempre me queda una duda: no dejes que lo libertario tengan razón en todo, porque seguro que algún límite existe. En resúmen: liberal/libertario como actitud y como programa. Es decir, que frente a un problema existe una solución no estatal clara y rotunda, hágase ya. Si no es clara y rotunda, cómo se minimiza la necesidad de colectivizar sin disminuir la eficiecncia del ideal u objetivo perseguido. Y, sobre todo, una vez hecha esa concesión a “lo colectivizante/estalizante” ¿cada cuándo revisamos si sigue haciendo falta? Creo que así puedo compatibilizar mis sentimientos y camino con el hecho de que no se parte de la nada en lo que tienes alrededor. Y esas partes, tienen efectos positivos sin duda que ni conviene ni se pueden desmantelar.

        • Michel Godin

          Pues, yo ando peloteando mucho ultimamente estos temas, por suerte!! Je.

          Sabés que comentaba mi desconfianza, etc. respecto del Estado y mis ilusiones liberal/libertarias, y un amigo (un amigo ya grande, autocalificado como ex Randiano y todo) me decía algo así como: “son necesarios algunos pactos colectivos e institucionales”. Son necesarios algunos pactos como pueden serlo la salud por ejemplo. Creo que todos debemos tener un buen acceso a la salud, y probablemente eso sea imposible sin que exista un pacto colectivo. Claro, luego habrá que revisarlo si, y sobre todo, lo que más nos puede enojar o molestar: gestionarlo. Inevitablemente probablemente (como pasa hoy) aún en una sociedad super liberal o libertaria, aún así existirán amigotes, parcelas de poder, etc que es lo que jode “la eficiencia del ideal u objetivo perseguido”. Pero quizá ese sea un ‘costo’ implicito imposible de esquivar.

          Ahora, si se pudiese minimizar ese tipo de costes, ciertamente ya habríamos avanzado mucho.
          En cuanto a lo personal, me sirvió bastante esa idea de que ‘algunos pactos son necesarios’. Vivimos en esta sociedad y en este barrio. No somos extraterrestres en nuestra propia Tierra… la voladura de los puentes de Konigsberg es tentadora. Pero uno está acá, con un montón de gente y fenómenos, que efectivamente como decís: “Y esas partes, tienen efectos positivos sin duda que ni conviene ni se pueden desmantelar.”

          Totalmente de acuerdo. Hay cosas que funcionan y no hay porqué tocarlas.

          Buena conversación Gonzalo!!

          • Gonzalo Martín

            Bueno, efectivamente: no dejes que la realidad te estropee una buena ideología. Je. Lo randiano tiene precisamente un límite: que no se vive sólo y que existen intercambios necesarios que restringen tu voluntad final. Pero eso no descalifica el conjunto del randianismo… Toda cosmovisión del mundo debe de alejarse en su aplicación práctica de sus defensores más puristas, algo así como no dejar el derecho en manos de los abogados. Por ejemplo.

    • absinthe

      Tratando de levantar un poco de polvareda y medio enojado (es decir, aprovechando el enojo) diría lo siguiente. Gonzalo dice “El hecho de que el debate se produzca promovido por un gobierno…” y a mi una de las cosas que me molesta de la situación es que no me parece que haya siquiera debate. Como yo lo veo, frente a una situación de creciente inseguridad y de presión por parte de la oposición y de parte de la sociedad civil organizada, el gobierno tiró varias propuestas y una en particular, a la prensa. No me parece se haya avanzado mucho en términos de debate a nivel del público en comparación con, cada vez que año a año un conjunto de personas se reune en el Molino de Perez a celebrar el dia internacional de la legalización de la marihuana, o cuando Lacalle Pou propone la legalización, y así. Esta vez el puntapié inicial lo da el gobierno, pero de una forma tan desprolija y con tantas variantes según el interlocutor (un ministro dice que habrá registro de consumidores, otro que se plantará, otro que no necesariamente se plantará, otro jerarca dice que se usaran predios militares, otro menciona que los consumidores deberán devolver las colillas usadas como “prueba”) y así, que el debate no es sobre la idea en si, sino sobre lo desprolijo de todo esto. A nivel parlamentario no hay debate hasta que no ingresa el proyecto de ley al parlamento que, como vimos, tiene un artículo solo y es una tomadura de pelo.

      La sensación que me da es que en los programas de radio donde hablan distintos ‘notables’ de la sociedad uruguaya, de tanto en tanto se discuten temas ligados a la marihuana (cuando hay concentracion de personas fumando marihuana en alguna plaza, para pedir la legalizacion del autocultivo, o cuando meten presa a una persona que tiene cuatro plantas y dedica su vida a escribir sobre el cultivo de la marihuana y sobre ella en general). Mi sensación (personal, claro) es que el debate ha sido mas centrado, mas fructifero y mas razonable en otras oportunidades que en esta, que se ha centrado mas bien en consensuar cosas como: “sería muy extraño que los militares plantaran en terrenos militares”, “sería muy extraño que los consumidores tuvieran que devolver colillas”, “suena peligroso tener un registro de consumidores”.

      La asociación de psicólogos sacó un comunicado diciendo que la marihuana es dañina en tales y cuales formas, y la asociación pro legalizacion sacó otro comunicado diciendo algo asi como ‘que algo sea dañino no es razon para prohibirlo, sino marche preso el alcohol y el tabaco’. Mas allá de que esta vez se dio por comunicados, no veo mas debate en relación a la última vez que se tocó el tema por iniciativa no gubernamental.

      Que el presidente diga ‘el estado tendrá el monopolio de las cosas relacionadas con la marihuana, ahora dejemos que la sociedad discuta’ es una tomadura de pelo. Y no fomenta el debate. Lo anquilosa y re-dirige hacia otros temas, quizás menos importantes.

      • Gonzalo Martín

        Bueno, no vivo de cerca la realidad uruguaya, así que elegir palabras como “promovido por” era fácil que fueran erróneas. Pero el sentido de fondo es que ocurren en sitios donde las cosas pueden ser algo familiares. Eso es lo que quería decir. Como manera de levantar la ceja ante la idea de que seguramente en países grandes la complejidad de intereses y el ruido se acrecienta y es más complejo que se pueda probar con cosas como esta. O porque resultan “periféricas”. Es en California la parte de EEUU donde más se mueve la idea de legalizar la marihuana. Al final: pensando que lo pequeño es menos monolítico.

        • Michel Godin

          Ojo, terciando en lo que están comentando. A lo que apunta Absinthe, Gonzalo, es a otra cosa que nos tiene molesos acá. Lo que está pasando es que a cada día sale un nuevo interlocutor del gobierno o del partido de Gobierno a decir X, Y o Z según sople el viento.
          Je, en realidad la lógica indicaría que sí, que en un país como Uruguay con una escala ‘pequeña’ estos temas ‘progresistas’ se podrían tratar de mejor manera y con menos ruido. Totalmente de acuerdo con tu suposición.

          Lo que pasa que lo que no se nota de fuera, claro, por no vivir más cerca de la realidad de Uruguay, es que verdaderamente ‘el debate’ no es tal, sino que es: Un Despelote. Un Lío Enorme sin pies ni cabeza. De hecho esto el blog, es una especie de oasis (para mi) entre los argumentos ridiculos y descabezados que hay que escuchar todos los días.

          Eso es lo que, más o menos, señala Mati. Quizá de fuera parezca (o haya lugar efectivamente para la ilusión) que el debate o la discusión se conduzcan de manera civilizada. Pero, lamentablemente, no abundan las personas y lugares en los que hablar de forma razonable. Pocos donde se pueda decir: “ey, esto es Orwelliano” y no miren a quien lo dice: 1 – Sin entender de que se trata o 2 – Como si el interlocutor fuese un ciego ante las virtudes y ecuanimidad del magnifico estado!! (que siempre es bueno, porque lo otro es automaticamente capitalismo, oh! que horror!).

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  6. Isabel

    He leído con suma atención, puesto que no es un tema del que conozca demasiado, ni en mi país ni en otros. Por eso también, quedándome con los conceptos de fondo, aquí una que se define por tener bastante de libertaria y mucho de posibilista, se ha quedado con lo de los pactos (tan necesarios como peligrosos) y con una pregunta relacionada que se me antoja clave: ¿cada cuándo revisamos si sigue haciendo falta?
    Tal vez tanto o más importante que llegar al pacto en sí mismo lo sería el acordar los indicadores necesarios para saber cuando hay que hacer esa revisión. Aunque seguro que ese sería otro gran debate.

    Abrazos!

    • Gonzalo Martín

      “¿cada cuándo revisamos si sigue haciendo falta?”

      Elemento práctico para el pacto. Para cada circunstancia. En el fondo, esto es algo que los economistas americanos inventaron cierta vez: el presupuesto base cero. Es decir, volver a hacer el presupuesto público (luego se trató de trasladar a la empresa privada) como si no existiera todo lo que hay, eliminando los costes del “legacy”. Es decir, si montas un plan para subvencionar películas (que todo el mundo debiera considerar como una excepción a justificar del resto de los mortales), o unas ayudas al carbón o a los jornaleros ¿cómo sabremos si se ha alcanzado el objetivo perseguido? Si el de los primeros es, por ejemplo, crear una industria nacional competitiva, lo interesante es decidir cada cuantos años nos planteamos si ese sistema lo consigue y si merece la pena seguir haciéndolo. Llevándolo a mineros y jornaleros (para los uruguayos: esto son polémicas españolas) para mi la cuestión a evaluar es ¿las personas que ayudamos porque no tenían otra forma de sobrevivir lo siguen necesitando? O, ¿después de tantos años han logrado cambiar su destino? ¿Era, pues, el incentivo correcto? Aquí lo randiano o, mejor, lo liberal y hasta libertario es partir de que todo el mundo debe ganarse el sustento por sí mismo y, si hay gente que no está en esa situación ¿qué ha pasado? Uno suele decirse que tras tantas generaciones de escuela pública y gratuita, becas universitarias para los buenos estudiantes y la enorme movilidad geográfica actual, ¿por qué los demás debemos seguir pagando el sustento de quiénes en su día eran jornaleros y mineros condicionados por un mundo sin salidas? Está claro que alguien ha encontrado un incentivo para mantener un estilo de vida que, al final, es parasitario. Todo esto sin criminalizar a nadie, porque eso tienen los incentivos, que se vuelven racionales: si no haciendo nada sigo viviendo como mi padre, yo sigo. Soy de los que cree que nadie más tendría que ser minero, así que no entiendo cómo existen mujeres embarazadas de nuevos mineros y son éstos los que piden la supervivencia de algo indefendible como es la minería del carbón española. Y defenderla es defender que sus hijos sigan haciendo (y sufriendo) lo mismo. ¿Cada cuánto debemos ver si la cosa ha cambiado? Cada uno encontrará su nivel de paciencia.

      • Isabel

        Ciertamente es difícil de entender lo de defender que tus hijos sigan haciendo (sufriendo) lo mismo. Pesa demasiado el “más vale bueno/malo conocido que bueno/malo por conocer”.
        Un comentario en un post de Bianka me hizo recordar aquello de lo que se ve y lo que no se ve: los cristales rotos enriquecerán a unos pocos que encontrarán la forma de reforzar y mantener incentivos equivocados.
        Los incentivos, y sus razonamientos, suelen ser perversos, como el de la paga a las “jefas de hogar” para niñas de 13 años que empreñan que salían en el vídeo del anterior post en esta casa. Mientras exista, cualquier esfuerzo educativo tiene pocas posibilidades.

        Yo también creo que nadie debería ser minero.

        • Michel Godin

          Fa, justamente el ejemplo “del minero” es uno que usa no casualmente Mati (absinthe) muchas veces para referirse a algo así como ‘si si, todo bien con la era de la información, pero aún sigue habiendo gente que pique en las minas’. Lo que es parte de algo más general, que son los límites (ya que estamos) de este momento a caballo entre el SXX industrial y el XXI que (suponemos) informacional. Es decir, aún, lamentablemente, al parecer se necesita a alguien que pique en las minas (del mineral que sea). Supongo que las máquinas aún no han resuelto eso.

          Dicho eso, yo también pienso que nadie debería ser minero. Será el “más vale bueno/malo conocido que bueno/malo por conocer”, que comenta Isabel. Francamente no lo se porque acá prácticamente no tenemos minas.

          Pero volviendo al tema de los (malos) incentivos en forma de subsidios, es tremendo lo que se desprende de ellos con el tiempo. Por un lado lo que comenta Gonzalo: “se vuelven racionales: si no haciendo nada sigo viviendo como mi padre, yo sigo.”
          Y por otro lo que trae Isabel del video anterior, que es cuando se vuelven racional y perversos:”la paga a las “jefas de hogar” para niñas de 13 años que empreñan”

          En fin, es utópico con el nivel de gobiernos que existen hoy en día, pero me gustaría ver incentivos que no sea monetarios, no se, de esos que por alguna razón (aparte del dinero) nos impulsan a seguir creciendo.

          • Gonzalo Martín

            Sí, sigue habiendo minas. Y gente que vive de ellas. Lo cruel del caso español es lo que sigue: ni el coste de la extracción, ni la calidad del carbón, ni la estrategia energética justifica ya su presencia. Para que te hagas una idea, es más barato traerlo de sudáfrica. Muchas personas siguen pensando que debe ser una reserva estratégica. Pero, en la era de las renovables que, por costosas que sean, demuestran que hay tecnología para ser resiliente, no parece que el futuro pase por tener cohortes de personas asociadas a un territorio que venden su fuerza de trabajo con peligro de su vida y enfermedades que les retiran en lo más espléndido de la vida. Las minas a cielo abierto permiten introducir máquinas, no es el caso español. La segunda crueldad es que la cultura minera: el incentivo se ve como una forma de mantener un estillo de vida asociado a un territorio que, si no fuera por ello, no sería habitable porque no hay otros medios de vida. Pero, al contrario de cuando se forjó la cultura minera, lo cierto es que las generaciones actuales tienen acceso a medios para tener otra vida: no sólo hay escuela gratuita, sino que los mejores son becados con facilidad para cursar estudios superiores. Y que el transporte y los medios de comunicación permiten olvidar esas emigraciones dolorosas de personas que perdían todos su arraigo y no tenían educación ninguna: hoy emigrar, para la cuenca asturiana, no es ir a hacer las américas y terminar en un mundo incierto, es una inversión en su propia vida… que seguro que será mejor que vivir pendiente del grisú. Y ahí es donde entra el incentivo: los sueldos mineros son muy competitivos y sus retiros también. Comparado con otras opciones y un entorno (territorio/cultura) que lo favorece, ¿quien piensa que es mejor hacer otra cosa, aparte de venderles la cerveza a los mineros agotados? La dureza de la profesión, unido a un historial de resistencia ante al abuso legendario es ahora seguramente la mayor barrera para el futuro. Son muchas emociones juntas: ver una marcha de mineros, con sus ritos y su cohesión, impresiona y solo genera respeto. Pero eso no quiere decir que acierten.

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