Las patentes en el mundo espiritual
William Gibson (@GreatDismal), de quien probablemente no pare de hablar por unos posts, retwitea a Diane Ademu-John (@junkyardmessiah):
Acá está, finalmente llegamos al Yoga-Punk, lo que aún no habían imaginado ni Gibson ni Sterling:
La India patenta 1300 posiciones de Yoga, en ‘modo preventivo’
Y yo que pensaba empezar las clases este mes…
Alucinante. Pero no menos que el yoga sea deporte olímpico. Este finde fui de espectadora a un campeonato que organizó mi escuela. Por mucho que digan que no compites con otros sino «compites contigo mismo», a mí no me acaba de encajar el yoga con la competición. Entiendo su valor para el marketing, para la creación de campo pero no deja de chocar con lo que a mí me gusta del yoga: que puedes conocer tu propio ritmo y ser tu propio profesor, el responsable de tu práctica y avances.
Jojoooo Deporte olímpico, eso tampoco me lo hubiera podido creer.
Pues, como decía, no le he comenzado a practicar aún, pero espero encontrar eso que decís de “conocer tu propio ritmo y ser tu propio profesor, el responsable de tu práctica y avances.”
Estoy muy copado con encontrar una sintonía interna. Me gusta mucho la idea.